martes, 5 de marzo de 2013

“AULLIDO” (HOWL) DE ALLEN GINSBERG. LA “AMÉRICA” ALTERNATIVA

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Advertencia: El contenido de los versos de Aullido y otros poemas que aquí se transcriben pueden herir los sentimientos del lector por lo que se recomienda discreción.

“Levántense los bordes del vestido, señoras, porque vamos a cruzar el infierno”
- William Carlos Williams en el prólogo del libro “Aullido y otros poemas” -

A mediados del siglo pasado, ante el nuevo orden establecido tras la finalización de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos de Norteamérica emergió como la nación más poderosa en lo económico y militar. Esta situación permitió a muchos borrar de sus mentes el triste recuerdo de la depresión económica de los años 30. Pronto las cifras generaron en su sociedad la idea de ser la sociedad de la abundancia. A diferencia de lo que ocurría en Europa, la tasa de desempleo se redujo notoriamente. La industria bélica había dado un giro hacia una producción de bienes de consumo en exceso. La población de las grandes ciudades se desplazó a zonas residenciales suburbanas puesto que se desarrolló programas de vivienda familiar a bajo costo que contaban con aéreas verdes y estaban completamente equipadas. En cada hogar había como mínimo un refrigerador, un televisor y un auto. Ni más ni menos había surgido el american way of life (modo de vida americano).

Sin embargo, y a pesar de la enorme campaña propagandística que proclamaba el triunfo del capitalismo, el país del norte no había solucionado una serie de conflictos internos como la discriminación racial y la marginación de otros grupos sociales tales como los trabajadores del campo y los inmigrantes, que juntos conformaban bolsas de pobreza y a los que no se les permitía integrarse al sueño americano, lo que ponía en duda ser la tierra de las libertades u oportunidades (sí, ayer como hoy, la pobreza existió y existe en la casa del Tío Sam).

Cuando el sistema norteamericano se encontraba empeñado en ocultar bajo la alfombra este y otros problemas, vendiéndole a su propia gente y al resto del planeta la idea de haber alcanzado la felicidad, surge un grupo de intelectuales que pone en evidencia todo lo que “América” no quería ver u ocultaba en las películas de Hollywood  o en las series de televisión, este grupo conformado en su mayoría por jóvenes escritores y poetas vino a ser conocido como la “Generación Beat”, que tuvo como a su artífice al poeta Allen Ginsberg y como piedra fundacional su poema “Aullido”.

Dicho poema se inicia con un verso mordaz, tronador, arrollador:

“Vi las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura, hambrientas histéricas desnudas,
arrastrándose por las calles de los negros al amanecer en busca de un colérico pinchazo”

Allen Ginsberg

Irwin Allen Ginsberg, nacido en el seno de una familia judía en Paterson, estado de Nueva Jersey (U.S.) el 3 de junio de 1926, fue un poeta antimilitarista, pacifista y contrario, a su vez, a la masificación de la sociedad a través del consumo y la manipulación de los medios de comunicación; enemigo de la represión sexual; budista practicante y estudioso de disciplinas orientales; hombre de izquierda.

Su vocación literaria proviene de parte de su padre Louis Ginsberg, quien también era poeta y a la vez profesor de escuela. Su madre, Naomi Livergant, lo introdujo en el pensamiento comunista llevándolo de muy pequeño a él y a su hermano a los mítines que el partido realizaba en su ciudad natal. Naomi con el tiempo padecería de un tipo de anomalía psíquica que nunca se determinó concretamente, hecho que marcaría a Allen de por vida y de alguna manera influiría también en su arte, como ocurrió en el poemario -además de otros- Aullido.

“los fétidos salones del Pilgrim State Rockland y Greystones, discutiendo con los ecos del alma, balanceándose y rodando en la banca de la soledad de medianoche reinos dolmen del amor, sueño de la vida una pesadilla, cuerpos convertidos en piedra tan pesada como la luna.

Con la madre finalmente ******, y el último fantástico libro arrojado por la ventana de la habitación, y la última puerta cerrada a las 4 AM. y el último teléfono golpeado contra el muro en protesta y el último cuarto amoblado vaciado hasta la última pieza de mueblería mental, un papel amarillo se irguió torcido en un colgador de alambre en el closet, e incluso eso imaginario, nada sino un esperanzado poco de alucinación” (1).

En términos generales, la vida de niño y adolescente de Allen Ginsberg no fue de una felicidad excelsa sino más bien triste y económicamente precaria.

Los beat: de izquierda a derecha, Chase, Kerouac, Ginsberg, Burroughs
Ingresó a la Universidad de Columbia, lugar donde haría sus primeros contactos con otros miembros de la futura “Generación Beat”: Jack Kerouac, William S. Burroughs, Lucien Carr, Hal Chase, entre otros. A partir de esta asociación tubo muy en claro el hecho que el sistema de su país, engulle a su juventud haciéndola adicta al consumismo y al conformismo materialista, genera competiciones artificiosas encumbrando el ideal del “éxito material”, imponiendo un modelo del joven americano pulcro, religioso y libre de todo vicio o decadencia, modelo que él no estaba dispuesto a seguir.

Su actitud y posición anti-sistema le valió la expulsión de Columbia.

“que fueron expulsados de las academias por locos  y por publicar odas obscenas en las           ventanas de la calavera,” (2).

Neal Cassady (1926 - 1968)
Durante su período universitario Lucien Carr le presentó a Neal Cassady, el joven proveniente de Denver y de quien Ginsberg se sintió inmediatamente atraído. Bajo su influencia,  Cassady se constituiría en fuente de inspiración y héroe constante de los escritores Beat (3).


“que salieron de putas por Colorado en miríadas de autos robados por una noche, N.C., héroe secreto de estos poemas, follador y Adonis de Denver - regocijémonos con el recuerdo de sus innumerables jodiendas de muchachas en solares vacíos y patios traseros de restaurantes, en desvencijados asientos de cines, en cimas de montañas en cuevas o con demacradas camareras en familiares solitarios levantamientos de enaguas y especialmente secretos solipsismos en baños de gasolineras y también en callejones de la ciudad natal,” (4).

Otro aspecto de su vida que siempre hizo público y que lo mantuvo en la marginalidad fue su condición de homosexual; aunque en su juventud compartió lecho con algunas mujeres. Su pareja sentimental más duradera fue el poeta Peter Orlovsky con quien se mudó a la ciudad de San Francisco a mediados de los 50’s y luego recorrió diversas partes del mundo (5).

No obstante el afán de su madre en hacerlo participar de las actividades del Partido Comunista en los Estados Unidos, Ginsberg aclaró que él practicaba un comunismo a su manera, que no creía en la captura del poder a través de la violencia armada, que jamás se inscribió a partido comunista alguno, es más, le molestó que su amigo Jack Kerouac le pusiera el mote de Carlos Marx en su novela “En el Camino”.

Instalado del todo en la Costa Oeste de los Estados Unidos, Ginsberg  inspiró a los Beatnicks, luego a los proto-hippies y por último al movimiento Hippie de los 60’s. Tuvo una participación muy activa en las protestas contra la guerra de Vietnam. Se erigió como Gurú del Verano del Amor y en sus inicios, junto a otros santones hippies (Leary, Kesey), pontificó a favor de las drogas alucinógenas.

Ginsberg desde muy pequeño era un aficionado a la lectura y la poesía, lo que desarrolló en él un carácter crítico que le permitió, a inicios de la década del 40 -cuando era aún adolescente-, redactar algunos artículos sobre temas de la realidad social de su país para algunos diarios importantes de Nueva York. Su pasión por la poesía era mayor aunque no decidió dedicar su vida por completo a ella hasta que se lo recomendó su psiquiatra.

Jack Kerouac (1922 - 1969)
Su estilo era formal hasta que conoció a Jack Kerouac de quien tomó la técnica de la prosa espontánea, expresión sin más restricción que lo que dicta el alma.

Y así fue como se dio a la tarea de escribir Aullido.

La crítica ha señalado que Aullido representaba no un lamento sino un grito de rabia, de desesperación y derrota de una generación de jóvenes que no se afiliaban al sistema, que no comulgaban con sus postulados de éxito, bonanza, conformismo y consumismo; con sus prácticas represivas y opresivas; con su falsa moral. Generación que fue postrada, marginada y olvidada por la cultura oficial.

En la contraportada del poemario editado por Anagrama (Panorama de narrativas, Tercera Edición 2011, Barcelona) se expresa:

“Aullido es un largo poema, entre épico e imprecatorio, que pasa revista a las injusticias y carencias de una sociedad acomodada y egoísta como la norteamericana de la posguerra mundial y protesta dolorida y airadamente contra los horrores individuales que sufren quienes no pueden o no quieren competir por la ficción de una felicidad proclamada oficialmente. Aullido alza una voz distinta que zarandeó las conciencias y que consiguió hacerse oír”.

En el prólogo del poemario, William Carlos Williams, señala que el poema:

“Es un aullido de derrota. Aunque, en realidad, no se trata de una derrota, pues [Ginsberg] ha pasado por esa experiencia igual que si fuera algo corriente, trivial. En esta vida todos sufrimos derrotas, pero un hombre, si lo es de verdad, nunca se siente derrotado.

Es Allen Ginsberg, el poeta, quien ha padecido en su propia carne las horripilantes experiencias de la vida que describe en estas páginas. Lo más maravilloso de todo no es que haya sobrevivido, sino que en las profundidades del abismo haya encontrado a un compañero al que amar, un amor que celebra en estos poemas de un modo claro y directo. Pensemos lo que pensemos, nos demuestra que, aunque pasemos por las experiencias más degradantes que la vida pueda deparar a un hombre, el espíritu del amor sobrevive para ennoblecer nuestras vidas si tenemos buen humor, valor y fe -¡arte!- para persistir.

Es la fe en el arte de la poesía lo que ha acompañado a este hombre en su Gólgota, mientras experimentaba padecimientos similares en todos los aspectos a los que sufrieron los judíos durante la Segunda Guerra Mundial. Pero él los experimentó en nuestro propio país, sin salir de esa tierra en la que tan a gusto nos encontramos. Somos ciegos, y nuestras vidas transcurren en la ceguera. Los poetas están malditos, pero no están ciegos: ven con los ojos de los ángeles. Este poema ve en todas partes, a su alrededor, los horrores de los que nos hace participar hasta en los más mínimos detalles con su poema…”.

La crudeza del lenguaje con el que está escrito Aullido, muy propia de los poetas y escritores beat, ganaría para Ginsberg y compañía el apodo de “malditos”. Abundan expresiones como coño, verga, follar, culo, mamar; versos como:

“que follaron en la mañana en las tardes en rosales y en el pasto de parques públicos y cementerios repartiendo su semen libremente a quien quisiera venir”.

“que endulzaron los coños de un millón de muchachas estremeciéndose en el crepúsculo, y tenían los ojos rojos en las mañanas pero estaban preparados para endulzar el coño del amanecer, resplandecientes nalgas bajo graneros y desnudos lagos”.

Este aspecto traería al editor enormes problemas que serían los que acrecentarían la fama del poema y posteriormente del libro.

De izquierda a derecha: Carl Solomon, Patti Smith, Ginsberg y William S. Burroughs

Ginsberg inició la escritura del poema hacia los años 1954 y 1955, época en que se conoció con Orlovsky. Si bien traslado a él su experiencia vital, también sirvió de inspiración la vida de sus compañeros beat y demás amigos, como la tragedia de su madre (que plasmó también en otros poemas). El poema terminó siendo dedicado al escritor Carl Solomon (1928 - 1993) a quien se refiere por completo en su tercera parte.

“¡Carl Solomon! Estoy contigo en Rockland
 donde estás más loco de lo que yo estoy
Estoy contigo en Rockland
donde te debes sentir muy extraño
Estoy contigo en Rockland
donde imitas la sombra de mi madre”

Ginsberg conoció a Solomon en un hospital psiquiátrico de Nueva York donde se encontraba auto recluido (6), mientras que Ginsberg había llegado allí para expiar ciertos delitos de poca monta en lugar de cumplir condena en la cárcel.

Lawrance Ferlinghetti frente a su librería City Ligths
Williams Carlos Williams ( 1883 - 1963)
Respecto de la elección del nombre Aullido, el propio Ginsberg en la dedicatoria del libro indica que el nombre del poema proviene de la obra de Jack Kerouac.

Aullido se escribió muy al estilo de William Carlos Williams, líneas basadas en el largo aliento. Las palabras deben leerse de corrido, en muchos casos no se aplica la coma para dividir frases. Ginsberg utilizó la parataxis (7) para organizarlas; y como punto de partida de la mayor parte de sus versos aplicó la anáfora (8). En cuanto a la musicalidad se inspiró en el ritmo y la cadencia del bop (un estilo dentro de la música Jazz), en la sonoridad producida por la recitación de mantras y los sutras budistas y la liturgia judía.

“que se encadenaron a los subterráneos para el interminable viaje desde Battery al santo Bronx en benzedrina hasta que el ruido de ruedas y niños los hizo caer temblando con la boca desvencijada y golpeados yermos de cerebro completamente drenados de brillo bajo la lúgubre luz del zoológico,
que se hundieron toda la noche en la submarina luz de Bickford salían flotando y se sentaban a lo largo de tardes de cerveza desvanecida en el desolado Fugazzi´s, escuchando el crujir del Apocalipsis en el jukebox de hidrógeno,
que hablaron sin parar por sesenta horas del parque al departamento al bar de a Bellevue al museo al puente de Brooklyn”.

El poema Aullido se divide en tres partes y una denominada nota al pié.

La primera (denominada por Ginsberg: Lamento para los corderos que están en América, en especial para corderos jóvenes) contiene el mítico verso:

“Vi las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura, hambrientas histéricas desnudas,

arrastrándose por las calles de los negros al amanecer en busca de un colérico pinchazo,


hipsters con cabezas de ángel ardiendo por la antigua conexión celestial con la estrellada dínamo de la maquinaria nocturna,


que pobres y harapientos y ojerosos y drogados pasaron la noche fumando en la oscuridad sobrenatural de apartamentos de agua fría, flotando sobre las cimas de las ciudades contemplando jazz


Es una retahíla de sus experiencias personales, la de sus amigos y otros personajes de la calle a los que pudo conocer, a los que considera víctimas como él, del sistema.

La segunda parte (denominada El monstruo de la conciencia mental que aturde y atrapa al cordero), es una referencia a la civilización industrializada a la que da el nombre de Moloch, ídolo bíblico ante quien se sacrificaban niños (en el poema esos niños son los jóvenes inconformistas, marginados). Moloch es el sistema.

Muchas de las imágenes que contiene esta segunda parte de Aullido han sido inspiradas de la película Metropolis de Fritz Lang (año 1927).

Ginsberg señaló que el poema fue escrito cuando se encontraba bajo la influencia del peyote, droga con efectos alucinógenos procedente de México, obtenida del cactus Lophophora Williams.

“¿Qué esfinge de cemento y aluminio abrió sus cráneos y devoró sus cerebros y su imaginación?
¡Moloch! ¡Soledad! ¡Inmundicia! ¡Ceniceros y dólares inalcanzables! ¡Niños gritando bajo las escaleras! ¡Muchachos sollozando en ejércitos! ¡Ancianos llorando en los parques!
¡Moloch! ¡Moloch! ¡Pesadilla de Moloch! ¡Moloch el sin amor! ¡Moloch mental! ¡Moloch el pesado juez de los hombres!
¡Moloch la prisión incomprensible! ¡Moloch la desalmada cárcel de tibias cruzadas y congreso de tristeza! ¡Moloch cuyos edificios son juicio! ¡Moloch la vasta piedra de la guerra! ¡Moloch los pasmados gobiernos!
¡Moloch cuya mente es maquinaria pura! ¡Moloch cuya sangre es un torrente de dinero! ¡Moloch cuyos dedos son diez ejércitos! ¡Moloch cuyo pecho es una dínamo caníbal! ¡Moloch cuya oreja es una tumba humeante!
¡Moloch cuyos ojos con mil ventanas ciegas! ¡Moloch cuyos rascacielos se yerguen en las largas calles como inacabables Jehovás! ¡Moloch cuyas fábricas sueñan y croan en la niebla! ¡Moloch cuyas chimeneas y antenas coronan las ciudades!”

La tercera parte está dirigida a Carl Solomon, a quien es dedicado el poema.

La Nota al pie de página  para aullido es una variante de la segunda parte con sonoridad de mantra en la que se repite extáticamente la palabra ¡Santo!

¡Santo! ¡Santo! ¡Santo! ¡Santo! ¡Santo! ¡Santo! ¡Santo! ¡Santo! ¡Santo! ¡Santo! ¡Santo! ¡Santo! ¡Santo! ¡Santo! ¡Santo!
¡El mundo es santo! ¡El alma es santa! ¡La piel es santa! ¡La nariz es santa! ¡La lengua y la verga y la mano y el agujero del culo son santos!
¡Todo es santo! ¡todos son santos! ¡todos los lugares son santos! ¡todo día está en la eternidad! ¡Todo hombre es un ángel!
¡El vago es tan santo como el serafín! ¡el demente es tan santo como tú mi alma eres santa!
¡La máquina de escribir es santa el poema es santo la voz es santa los oyentes son santos el éxtasis es santo!
¡Santo Peter santo Allen santo Solomon santo Lucien santo Kerouac santo Huncke santo Burroughs santo Cassady santos los desconocidos locos y sufrientes mendigos santos los horribles ángeles humanos!...

Aullido fue leído por primera vez en público el 7 de octubre de 1955, un año antes de ser publicado por la librería City Lights.

Ginsberg había sido invitado por el propietario de la Six Gallery,  Wally Hedrick, a que organizara un recital con la participación de otros escritores y poetas. Para ese entonces tenía terminada la primera parte y su lectura fue la más aclamada por el público asistente. A partir de ese momento Aullido ganó fama en el mundillo intelectual under y fue conociéndose de mano en mano a través de impresiones de algunos ejemplares en mimeógrafo.

Jack Kerouac describió este acontecimiento como parte de su novela "Los Vagabundos del Dharma" (1958), de esta manera:

"Y fue una noche tremenda, una noche histórica en muchos sentidos. Japhy y algunos otros poetas (él también escribía poesía y traducía al inglés poemas chinos y japoneses) había organizado una lectura de poemas en la Galería Seis, en el centro de la ciudad. Se habían citado en el bar y se estaban poniendo a tono. Pero mientras los veía por allí de pié o sentados, comprendí que Japhy era el único que no tenía aspecto de poeta, aunque de hecho lo fuera. Los otros poetas eran tíos pasados con gafas de concha y pelo negro alborotado como Alvah Goldbook*, o pálidos y delicados poetas como Ike O'Shay (vestido de traje), o italianos renacentistas de aspecto amable y fuera de este mundo como Francis Dapavia (que parecía un cura joven), o liantes anarquistas de pelo alborotado y chalina como Rheinhold Cacoethes, o tipos de gafas y tamaño enorme, tranquilos y callados, como Warren Coughlin. Y todos los demás prometedores poetas estaban también sentados por allí, vestidos de modos distintos, con chaquetas de pana de gastados codos, zapatos estropeados, libros asomándoles por los bolsillos...

En cualquier caso seguí al grupo de poetas aulladores a la lectura de la Galería Seis de aquella noche, que fue, entre otras cosas importantes, la noche del comienzo del Renacimiento Poético de San Francisco. Estaban allí todos. Fue una noche enloquecida. Y yo fui el que puso las cosas a tono cuando hice una colecta a base de monedas de diez y veinticinco centavos entre el envarado auditorio que estaba de pie en la galería y volví con tres garrafas de borgoña californiano de cuatro litros cada una y todos se animaron, así que hacia las once, cuando Alvah Goldbook leía, o mejor, gemía su poema <<¡Aullido!>>, borracho con los brazos extendidos, todo el mundo gritaba: <<¡Sigue! ¡Sigue! ¡Sigue!>> (como en una sesión de jazz) y el viejo Rheinhold Cacoethes, el padre del mundillo poético de Frisco, lloraba de felicidad...

Mientras tanto, montones de personas seguían de pie en la galería a oscuras esforzándose por no perder palabra de la asombrosa lectura poética mientras yo iba de grupo en grupo invitándoles a que echaran un trago o volvía al estrado y me sentaba en la parte derecha soltando gritos de aprobación y hasta frases enteras comentando algo sin que nadie me invitara a ello, pero también sin que molestaran a nadie en medio de la alegría general. Fue una gran noche..."

-Los Vagabundos del Dharma: Jack Kerouac. Editorial Anagrama, "Compactos", novena edición 2012. Traducción Mariano Antolín Rato (1996). Barcelona, España-.

(*En este relato, Kerouac cambia los nombres de sus personajes por otros ficticios. Japhy Ryder, es Gary Snyder; Alvah Goldbook, es Allen Ginsberg; Rheinhold Cacoethes, es Lawrence Ferlinghetti; Warren Coughlin, es William S. Burroughs.)

Tapa original de Aullido
Lawrence Ferlinghetti, otro connotado miembro de los beat, decidió publicarlo como parte de la colección Pocket Poet Series que editaba a través de su librería City Ligths, decisión que tomó no sin ser consciente de los riesgos.

Para la publicación, Ginsberg le alcanzó a Ferlinghetti las partes complementarias de Aullido y otros poemas que había escrito en el período que va de 1953 a 1956, con los cuales el cuarto volumen de la Pocket Poet Series llevaría el nombre de “Aullido y otros poemas”.

Pese a haber obtenido una crítica favorable en importantes revistas de los Estados Unidos, la publicación del poemario -en octubre del año 1956- desató una ola de indignación en las esferas conservadoras de la cultura “oficial” norteamericana. Por sus referencias al consumo de drogas, la promiscuidad sexual, la vida al margen de las normas sociales comúnmente admitidas, pronto fue calificado de material obsceno. Lawrence Ferlinghetti y Shig Murao, administrador de la City Ligths, fueron detenidos -en 1957- por la policía quien, además, confiscó lotes de ejemplares puestos en venta en la misma librería y otro tanto que iban a ser enviados a Europa.

Con apoyo de organizaciones a favor de los derechos civiles, Allen Ginsberg y Lawrence Ferlinghetti ganaron el proceso judicial que se instauró ante los tribunales de California en 1957. Sin querer, el establishment le había dado al poema, a su autor y los beat una ventana para publicitarse (9).

Hasta el día de hoy, la difusión del poema Aullido  no se encuentra exenta de problemas con la censura.

Contenido de Aullido y otros poemas:

Aullido, partes I, II, III

Nota a pie de página para Aullido

Un supermercado en California

Transcripción de música de órgano

Sutra de girasol

América

En la sala de equipajes en Greyhound

Salmo III

Un asfódelo

El automóvil verde

Canción

Huérfano Salvaje

En el reverso de lo real



- Libro Aullido (Aullido y otros poemas): Allen Ginsberg. Anagrama Panorama de narrativas. Traducción de Rodrigo Olavarría. Editorial Anagrama. Tercera edición: octubre 2011. Barcelona - España. De venta en Ibero Librerías. Av. Comandante Espinar 840, Miraflores, Lima, Perú.

Referencias:

(1) Greystones sería uno de los tantos hospitales de salud mental en los que sería internada Naomi, madre de Ginsberg.

En el poema, ******, tiene un propósito elíptico, puesto que a la publicación del libro, Ginsberg dejó de mencionar la palabra “mierda” en aquel lugar.

(2) “who were expelled from the academies for crazy & publishing obscene odes on the windows of the skull”.

Cuenta la historia que Ginsberg vivía enojado en su dormitorio de la universidad porque el servicio de mantenimiento no limpiaba sus ventanas, lo que él consideraba un ataque personal por su condición de judío. Como protesta airada escribió, pasando su dedo en el polvo acumulado: fuck the jews dibujando un símbolo nazi, además de hacer referencia que al Rector de Columbia carecía de testículos.

 (3) La novela “En el Camino” (“On the Road”), año 1957, de Jack Kerouac es la obra que celebra la existencia y correrías de Neal Cassady, representado en el personaje de Dean Moriarty. Cassady aparecería como personaje en otros libros de Kerouac con otros nombres, al igual que sucediera en las novelas de otros autores Beat.

En la Primera Parte, Capítulo I, de “En el Camino”, Kerouac recrea el momento en que Cassady y Ginsberg se conocen en la ciudad de Nueva York.

El personaje que representa a Ginsberg tomó el nombre de Carlo Marx.

(4) Este verso es una referencia a la novela “En el Camino” de Jack Kerouac. Neal Cassady tenía fama de ser sexualmente insaciable y una reputación de hábil ladrón de autos y diestro conductor. La novela de Kerouac como la referencia en el poema “Aullido”  ensalzan estas “virtudes”.

El canto “El Automovil Verde” (1953), está completamente dedicado a Neal Cassady, es más, lo menciona por su nombre:

“Neal, ahora seremos héroes reales
            en una guerra entre nuestras vergas y el tiempo:
            seamos los ángeles del deseo mundial
                        y llevémonos el mundo a la cama antes de morir”

(5) En el poema “América” (1956), que forma parte del poemario publicado con el nombre de “Aullido”, Ginsberg dice:

“América ¿es esto verdad?
Mejor me pongo a trabajar inmediatamente.
Es verdad no quiero unirme al ejército o girar tornos en fábricas
          de piezas de precisión, en todo caso soy miope y psicópata.
América estoy acercando mi hombro maricón a la rueda”.

(6) Carl Solomon fue seguidor del movimiento surrealista y del dadaísmo, movimiento vanguardista literario y artístico surgido durante la Primera Guerra Mundial. Da Da, significa una negación de lo que el arte representa, destacando lo absurdo e irracional.

Por ello, la auto reclusión de Solomon en un hospital psiquiátrico (que en realidad  no se llamaba Rockland sino Columbia Presbyterian Psychological Institute) era un contrasentido a sus convicciones.

Solomon formó parte de un hecho que es recogido en la primera parte de Aullido, y del que inicialmente formaba parte Estoy contigo en Rockland.

Solomon y un grupo de estudiantes del City College de Nueva York, la emprendieron contra un grupo de profesores que se encontraban en un acto público, arrojándoles bolas de puré de papas como una suerte de protesta.

“que tiraron ensalada de papas a los lectores de la CCNY sobre dadaísmo y subsiguientemente se presentan en los escalones de granito del manicomio con las cabezas afeitadas y un arlequinesco discurso de suicidio, exigiendo una lobotomía al instante,
y recibieron a cambio el concreto vacío de la insulina Metrazol electricidad hidroterapia psicoterapia terapia ocupacional ping pong y amnesia,
que en una prosa sin humos volcaron sólo una simbólica mesa de ping pong, descansando brevemente en catatonia”.

(7) Coordinación o yuxtaposición de oraciones o frases aparentemente sin coordinación.

(8) Figura utilizada en la retórica que consiste en la repetición de una o más palabras al inicio de cada línea o verso.

(9) Otra obra beat que tuvo que hacer frente a la censura fue el libro de William S. Burroughs: Yonqui. El propio Ginsberg, fungiendo de agente literario, se dio a la tarea de buscar una editorial que quiera publicarlo, siendo rechazado incluso por gente a la que conoció en el hospital psiquiátrico en que estuvo confinado. Finalmente, Carl Solomon, otro compañero del sanatorio, le ofreció la posibilidad de mediar ante su tío, A. A. Win, dueño de Ace Books. Esta editorial publicó el libro en 1953 no sin antes haberle exigido a Burroughs efectúe ciertas modificaciones que deje contento a la Oficina de Narcóticos y la Comisión Federal de Comunicaciones de los Estados Unidos. Yonqui cuenta la historia de un adicto a la morfina y otras drogas.

- La Librería City Ligths se encuentra ubicada en la intersección de Gran Street con la Columbus Avenue de la ciudad de San Francisco - California. Fue fundada por Lawrence Ferlinghetti en 1953. Era el lugar de reunión de los miembros de la Beat Generation y donde se puede encontrar la obra completa de este colectivo.

- El libro Aullido (Howl) con su tapa original, aparece en una toma de la película The Trip, año 1968, dirigida por Roger Corman, con la actuación de Peter Fonda.


- El año 2010, fue estrenada la película Aullido, dirigida por Jeffrey Friedman con la actuación de James Franco, que cuenta la vida de Ginsberg, la creación de Aullido y los problemas surgidos en relación con la publicación del poemario.


- Para este año está programado el estreno de una nueva película sobre Allen Ginsberg, encarnado por Daniel Radcliffe, el célebre Harry Potter. El nombre de la película es Kill Your Darlings, que narra la historia de un crimen pasional donde estuvo involucrado no solo Ginsberg sino también Jack Kerouac y William S. Burroughs.

- La obra de Allen Ginsberg y la de los demás miembros de la generación beat influenciaron a los músicos de la era dorada del Rock & Roll de la década de los 60’s que tomaron a dicho sonido como auténtico medio de expresión de ideas y puntos de vista; no así a los pioneros de los años 50’s que en su mayoría estaban más empeñados en su propia imagen y pose.

- Allen Ginsberg falleció en la ciudad de Nueva York el 5 de abril de 1997.

Las contradicciones entre la propaganda oficial y la realidad: "No hay nada como el estilo americano"
video
Aullido, recitado por Allen Ginsberg (Chicago 1959)
Soundtrack:
Bird Paradise: Charlie Parker
Cosmic Rays: Charlie Parker
Pick Up Sticks: The Dave Brubeck Quartet
Love for sale: Oscar Peterson
Relaxin at Camarillo: Charlie Parker's News All Stras


Este post fue reeditado el 19 - 02 - 2014.

MAX MARRUFFO S.

6 comentarios:

  1. Este artículo es genial, gracias por estar tan bien documentado, ¡¡se agradece mucho!!

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  2. Gracias a ti Grehi, por tomarte unos minutos para leerlo.

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  3. Muy interesante. Gracias de corazón

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    1. Gracias a ti por la visita y sobre todo por tomarte tu tiempo para leer el artículo.

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  4. Me encanta el Blog, caí muy causalmente, gracias, un gusto!

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    1. Gracias Claude (que bonito nombre), espero nos visites nuevamente.

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