miércoles, 18 de noviembre de 2015

“GRACIAS A LA VIDA TOUR”. LEÓN GIECO, VÍCTOR HEREDIA Y PIERO

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11 de noviembre. Es una agradable noche de primavera. Parados en la esquina conformada por las calles Shell y La Paz, distrito de Miraflores, lugar en donde se encuentra ubicado el Centro de Convenciones María Angola, mi hija María Luisa y Yo esperamos la llegada de María Teresa y José, amigos nuestros con quienes hemos quedado para el concierto de los cantautores argentinos León Gieco, Víctor Heredia y Piero. El María Angola es un local adecuado para organizar espectáculos con una mediana asistencia de público, por ello el ambiente alrededor es tranquilo y en algún momento se me antoja que estoy parado en las afueras de una sala de cine. No hay aglomeración de personas, de tráfico vehicular, de vendedores, aunque no falta la reventa. Justo por estos días se confirmó - para marzo del próximo año- la presentación de los Rolling Stones en Lima y hubo polémica tras anunciarse el costo de las entradas no obstante tratarse de un mega concierto a realizarse en uno de los estadios con mayor aforo en esta ciudad, habiéndose iniciado inmediatamente la pre-venta para clientes de un banco que no es el mío. La llegada de los ingleses ha sido esperada largamente por cinco generaciones y es bastante probable que antes de la fecha programada para la venta general se agoten las cincuenta mil localidades y mi banda (mi familia) se quede fuera. La verdad que la posibilidad me pone nervioso (soy fanático, qué puedo hacer), por ello, para distraerme y no estresarme, juego con mi hija a quién reconoce a un personaje de la televisión o la política en la fila que poco a poco va ingresando.

No apto para tiranos, genocidas, corruptos y otras pestes.
Dedicado a mi gran amigo José,
Al SUTRAPOJ-LIMA

“Gracias a la Vida Tour” es el espectáculo que congrega a estos tres grandes de la música que alrededor del recuerdo de la inolvidable Mercedes Sosa nos dejan escuchar lo mejor de sus repertorios dentro de un ambiente íntimo, cargado de sentimiento y verdades, sencillo en montaje pero superior por la calidad de los artistas y el contenido de las canciones. En su edición 2015, viene recorriendo ciudades que van desde Rancagua, Chile, hasta Nueva York, Estados Unidos.

9.30 pm. Inicia con “La Negra”, sobrenombre que con cariño se le recuerda a Mercedes, proyectada en una pantalla (en la que a lo largo del concierto irán apareciendo diversos momentos de la trayectoria de cada uno de los artistas como también imágenes relacionadas con la temática de sus canciones). Aparece luego el presentador, un viejo conocido de la radio y televisión peruana, que convoca a salir a escena a Víctor, a Piero y León, quienes tras un recibimiento muy afectuoso nos regalan los primeros temas cantados conjuntamente. La comunión con el público es inmediata. Ahora cada uno desarrolla su parte. Anticipo que será una noche inolvidable.

Piero, Víctor Heredia, León Gieco
Abre León Gieco con “Hombres de Hierro”, tema de su autoría y que formó parte de su primer álbum homónimo, producido por Gustavo Santaolalla en 1973, para el sello Music Hall. Fue inspirado en el “Mendozazo” nombre con el que se recuerda una protesta social contra la carestía de la vida y los bajos salarios ocurrida en la ciudad de Mendoza, Argentina el año 1972, cuando el país se encontraba bajo una dictadura a cargo de una junta de milicos encabezada por el general Alejandro A. Lanusse. Como era de esperarse, la panda de gorilas aplastó el reclamo popular con un gran saldo de muertos y heridos. Gieco ha contado que la idea del tema y la aplicación de la harmónica es algo que se afanó (hurtó) de “Blowing in the Wind” de Bob Dylan.

León (cuyo nombre verdadero es Raúl Alberto Antonio Gieco) es oriundo de la provincia de Santa Fe, nacido el 20 de noviembre de 1951 y, no obstante haberse decantado por el lado del folk, fue uno de los puntales del rock argentino iniciado a mediados de los 60’s pero que en la década siguiente, la de los 70’s, alcanzó su máximo esplendor, como también tuvo su prueba de fuego durante otra dictadura militar, una de las más sanguinarias que recuerde este lado del continente, la de Videla y cía.

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"Hombres de Hierro" (1973) León Gieco, B.A. Rock 1973

Las canciones de este hombre, que incursionó en la música para hacerse de un dinerito que le permita poner una verdulería en su pueblo, tienen una temática comprometida socialmente. La libertad, el respeto a los derechos humanos, la tolerancia y apertura a todo tipo de idea que privilegie la paz y la hermandad impregnan sus letras, aunque también las hay en que solo expresa sentimientos y sensaciones en plan poético (y otras en plan jodón: "La rata Laly"). Lalo Mir, presentador argentino lo ha calificado de “artesano de un puñado de himnos”, “Mezcla de rockero rural y folklorista urbano”.

Desde que a los siete años, con la “guita” que se ganaba ayudando a mamá, comprara su primera guitarra, y desde sus pinitos con su banda Los Moscos -con la que interpretaba canciones de The Beatles y los Rolling Stones- hasta el día de hoy, lo prolífico de su arte le ha permitido facturar más de 40 álbumes entre discos de estudio, presentaciones en vivo, colaboraciones, etc.

En 1976 grabó el álbum “El Fantasma de Canterville” (su tercer LP), nombre homónimo del primero de ese puñado de himnos al que hace referencia Lalo Mir, escrito para su voz por Charly García cuando integraban ese legendario, pero breve proyecto musical de nombre Porsuigieco (fusión de Raúl Porchetto, Sui Generis y León Gieco), y que no pudieron publicar en el único álbum del combinado (también de nombre Porsuigeco) por mandato de la censura impuesta por la ya en funciones junta militar que lideraba el Proceso de Reorganización Nacional tras un golpe de estado dado en marzo de 1976.

Yo era un hombre bueno, si hay alguien bueno en este lugar
Pagué todas mis deudas pagué oportunidad de amar
Sin embargo estoy tirado
Y nadie se acuerda de mi
Paso a través de la gente como el fantasma de Canterville

Me han ofendido mucho y nadie dio una explicación
Ay si pudiera matarlos lo haría sin ningún temor
Pero siempre fui un tonto
Que creyó en la legalidad
Ahora que estoy afuera ya se lo que es la libertad

Ahora que puedo amarte, yo voy amarte de verdad
Mientras me quede aire, calor nunca te va faltar
Jamás volveré a fijarme
En la cara de los demás
Esa careta idiota que tira y tira para tras

He muerto muchas veces acribillado en la ciudad
Pero es mejor ser muerto que un número que viene y va
Y en mi tumba tengo perros y cosas que no me hacen mal
Después de muerta nena vos me vendrás a visitar
─Letra Original “Fantasma de Canterville” (Charly García)─

León Gieco la incluyó con otro tempo -menos festivo a comparación del original- y con parte de la letra modificada en su álbum “El Fantasma de Canterville”, y es esta versión la que el público la convirtió en un himno de estadio en toda América del Sur con el paso de los años.
Ay si pudiera odiarlos lo haría sin ningún temor
Pero siempre fui un tonto
Que creyó en la humanidad
Ahora que estoy afuera ya se lo que es la libertad
He muerto muchas veces rodando en la ciudad
Pero es mejor ser muerto que un número que viene y va
Y en mi tumba tengo discos y cosas que no me hacen mal
Después de muerta nena vos me vendrás a visitar
─Párrafos de la versión del “Fantasma de Canterville”, álbum de León Gieco─

Piero y León Gieco
En 1978 Gieco aporta un tema de culto en el rock latinoamericano, “Solo le pido a Dios”, que formó parte del álbum “IV LP” (en alusión al número de álbumes que venía grabando). La letra expresa su sentir y dolor de ver muchos de sus colegas en el exilio, la brutal represión militar que se cebaba en los jóvenes y la inminencia de una guerra entre dos países del continente (Argentina y Chile). Es quizá el tema más versionado del rock argentino (y en varios idiomas) que allá se denomina “rock nacional”. Gieco cuenta que originalmente la había desechado para el álbum, pero dado que un amigo músico por equivocación llegó al estudio pensando que había sido convocado como parte del personal, decidió grabarla con él, en directo, para no dejarlo con el roche. Charly García, que pasó por ahí, la escuchó y le sugirió a Gieco incluirla aunque sea como último tema del lado B. Los jefazos de la disquera Music Hall dijeron que tenía que ser la primera del lado A.

Así nació un tema que el público también lo convirtió en un himno de estadio, aunque en su momento los milicos ches la prohibieron, para luego, convenientemente, durante la Guerra de Las Malvinas, obligar a las radios pasarla a todas horas. A manera de protesta por la utilización de su tema, Gieco decidió alejarse de la música, lo que duró un espacio de tres o cuatro años.

Es así que entrados los 80’s León Gieco gira su vista hacia la música folklórica de su tierra. Expresión de ello es su gigantesca obra “De Ushuaia a La Quiaca” que se reparte en cuatro volúmenes editados entre 1985 y 1994 (con libro y película incluidos) y en los que comparte con músicos nativos de diversas regiones de su país, grabados en ambientes naturales, plazas públicas, coliseos o carpas y en las que tuvo como cómplice nuevamente a Gustavo Santaolalla. Esta tendencia de Gieco se inició desde su álbum “Pensar en nada” del año 1981.

A lo largo de los años 80 y de los 90 la imagen de León Gieco ha crecido enormemente y es un músico reconocido a nivel internacional dentro o fuera de casa.

Es dentro de ese contexto que en 1997 lanza el álbum “Orozco”, que incluye su única incursión en la onda rapera con “Ojo con los Orozco”, tema del año en muchos países de América del Sur y cuya letra se basa en la vocal “O” repetida más de mil veces, acompañado de un vídeo clip que causó sensación.

León Gieco
En el 2001 vuelve a captar la atención del público con otro álbum superventas, “Bandidos Rurales”, que contiene dos de las canciones que suelen ser pedidas en sus presentaciones en vivo, “Las Madres del Amor”, un homenaje a las Madres de la Plaza de Mayo, y “La Memoria”, un canto que nuevamente da cuenta del poco respeto que aún se manifiesta a los derechos humanos, a la libertad de opinión y pensamiento, la diversidad y  la paz entre los pueblos.

 En el 2005, Gieco lanza su décimo tercer álbum, Por favor, perdón y gracias, el cual causaría gran polémica por la serie de temas tratados como, la defensa del aborto en caso de violación (“Santa Tejerina”), la denuncia por la muerte de un líder y benefactor barrial (“Ángel de la Bicicleta”) y su postura ante una de las tragedias más grandes producidas en torno a un concierto de rock y que lamentablemente se dio en su país, la tragedia de República de Cromañón, un local cerrado que el 30 de diciembre de 2004 se convirtió en una trampa mortal que le costó la vida a 194 personas que no pudieron escapar del incendio ocasionado por una bengala lanzada por un chico fanático de la banda Los Callejeros que se presentaban ese día. Este disco le costó afrontar demandas judiciales y el pedido de quitar uno de los temas, “Un Minuto”, que es el que trata sobre la tragedia.

El año 2009, León Gieco dirigió un documental basado en presentaciones con jóvenes artistas con capacidades diferentes el cual se tituló “Mundo Alas”. Dice Gieco que en el mundo de la música nadie debe quedarse fuera o abajo del escenario y que allí cabemos todos, sin distingos ni restricciones.

Esta noche Gieco ha hecho un recorrido de sus 40 años de vida artística, comentando, explicando las razones o motivaciones que le llevaron a componer gran parte de las canciones citadas en este recuento apretado de su discografía, provisto tan solo de su armónica y guitarra acústica ejecutadas magistralmente.

Víctor Heredia y León Gieco
Toca ahora el turno de Víctor Heredia, quien apoyado también solo con su guitarra, se sienta en una banqueta ubicada al costado izquierdo del escenario.

Nacido con el nombre de Víctor Ramón Cournou Heredia, en el barrio Monserrat de Buenos Aires el 24 de enero de 1947, como cantautor y folklorista estuvo muy ligado a Mercedes Sosa no solo por una dilatada colaboración sobre el escenario y en el estudio de grabación, sino también, porque fue ella quien lo amadrinó luego que Víctor, a los 19 años, ganara su primer festival en el interior (Festival de Cosquín, 1967), poniéndolo a la consideración de su enorme audiencia no solo en Argentina sino en varios países del mundo. Es esta la razón por la que Víctor la consideró como su segunda madre.

La personalidad, convicciones y arte de Heredia responden al entorno familiar en que creció. Su familia paterna es de origen francés mientras que la materna provenía de la etnia Capayán, pueblo indígena que habitó la zona andina de Argentina y cuyo nombre proviene de la palabra quechua Qapaq Ñan (Camino del Inca). Sus abuelos paternos escaparon de Francia para unirse en matrimonio en contra de la voluntad de sus respectivas familias, lo que explica la vena rebelde del nieto.

En casa, cuando Víctor era niño, se escuchaba solo tango y música folklórica, su llegada a la adolescencia coincidió con el crecimiento mundial de un fenómeno llamado beatlemanía de la que, al igual que miles de su edad, no pudo escapar. Cuando su riguroso padre escuchó Twist and Shout salir de los altavoces de la vieja radiola de la casa, le armó tremenda bronca, anti-beatlemanía que amainó unos años más adelante luego que Víctor le hiciera escuchar el cuarteto de cuerdas en Eleanor Rigby.

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"Bailando con tu sombra" (2004), Víctor Heredia

Su inicio en los trajines de la grabación de discos se vio con dificultades debido a su obstinación de querer grabar su propio material. La disquera que lo contrató le exigía que se dedique a grabar los viejos estándar de la música folklórica. Heredia, influenciado por la movida de cantautores como Dylan, los mismos Lennon y McCartney se opuso a ello y salió ganando. El Festival de Cosquín lo ganó con una canción escrita por él (“Para Cobrar Altura”) ¡faltaba más!

Luego de otro primer puesto en el festival de Cosquín (versión 1969) graba el álbum El Viejo Matías que llegó a vender medio millón de copias en pocos meses (la canción del mismo nombre es una de las que más le versionan). Convertido en figura internacional, colaborando con gente de la talla de Joan Manuel Serrat, Silvio Rodriguez, Pablo Milanés, entre otros, su carrera artística vuelve a enfrentarse a otro obstáculo, peligroso por el encarnado odio que mostraran las dictaduras de turno que le tocó vivir, su filiación política. Si bien pudo esquivar persecuciones, su única hermana, María Cristina, y su cónyuge no tuvieron la misma suerte, engrosan la lista de desaparecidos por la dictadura de Videla y cía. Hasta el día de hoy no han logrado saber nada de lo que fue de ellos. Esta tragedia unió a Víctor a causas defensoras de los derechos humanos como Las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo.

Me preguntaron cómo vivía, me preguntaron 
'Sobreviviendo' dije, 'sobreviviendo'. 
Tengo un poema escrito más de mil veces, 
en él repito siempre que mientras alguien 
proponga muerte sobre esta tierra 
y se fabriquen armas para la guerra, 
yo pisaré estos campos sobreviviendo. 
Todos frente al peligro, sobreviviendo, 
tristes y errantes hombres, sobreviviendo. 

Sobreviviendo, sobreviviendo, 
sobreviviendo, sobreviviendo. 

Hace tiempo no río como hace tiempo, 
y eso que yo reía como un jilguero. 
Tengo cierta memoria que me lastima, 
y no puedo olvidarme lo de Hiroshima. 
cuánta tragedia, sobre esta tierra... 
hoy que quiero reírme apenas si puedo, 
ya no tengo la risa como un jilguero 
ni la paz de los pinos del mes de enero, 
ando por este mundo sobreviviendo. 

Ya no quiero ser sólo un sobreviviente, 
quiero elegir el día para mi muerte. 
Tengo la carne joven, roja la sangre, 
la dentadura buena y mi esperma urgente. 
Quiero la vida de mi cimiente. 
No quiero ver un día manifestando 
por la paz en el mundo a los animales. 
Cómo me reiría ese loco día, 
ellos manifestándose por la vida. 
y nosotros apenas sobreviviendo, sobreviviendo. 

Sobreviviendo, sobreviviendo, 
sobreviviendo, sobreviviendo.
─Sobreviviendo, Víctor Heredia─

Víctor Heredia se cataloga a sí mismo como compositor de canciones que reflejan la realidad (al igual que su alter ego Atahualpa Yupanqui). Su larga lista de álbumes bordea el número 50. Defiende la sinceridad y compromiso con el que hace su trabajo, sin avergonzarse de que le haya dado tranquilidad económica para él y los suyos. En el impregna sus convicciones sobre la superioridad de la cultura originaria de la América pre hispánica, los derechos humanos, la libertad y la paz.

Víctor Heredia
En 1986 su espíritu artístico inquieto lo llevo, al igual que León Gieco, a producir un enorme trabajo conceptual en el que vuelca su admiración al movimiento indigenista que resistió la implementación del sistema de coloniaje impuesto por los invasores, movimiento que surgió en el Perú en el siglo XVI y que recibió el nombre de Taki Ongoy, nombre que recibe el álbum que fue su resultado. Para llevarlo adelante contó con la colaboración de Mercedes Sosa, Juan Carlos Baglieto (otro referente de la movida del rock argentino de los 70’s), entre otros. Cuenta Heredia que este trabajo le valió una amenaza de excomunión de la Iglesia Católica y el desagrado de autoridades españolas que sugirieron a Raúl Alfonsín, presidente de la Argentina en aquella época, a que prohibiera su difusión. Hoy la obra goza del reconocimiento oficial como de interés educativo y cultural.

En su segmento, Victor Heredia nos regaló pasajes de Taki Ongoy, clásicos de su repertorio como “Razón de Vivir”, “Sobreviviendo”, “Todavía Cantamos”, “Coraje” y una que me hizo volar, “Bailando con tu sombra”, canción que permitió a Heredia hacerse de uno de los cuatro primeros lugares que ha logrado en el Festival de Viña del Mar en los años 1997, 2001, 2004 y 2009. Heredia cuenta que se inspiró en un hecho de sangre ocurrido en una provincia argentina y que llevó al autor a pagar su culpa de por vida en la cárcel, como corresponde (enfatizó Heredia), tema que me hizo reflexionar -más allá del tema de la violencia de género que es imperativo combatir- en el arrepentimiento, esa humana costumbre de querer retrotraer el tiempo al momento anterior de nuestros dichos o actos, lo que siempre será solo ilusión que necesariamente cede a la realidad que nos enfrenta a las consecuencias.

La potente voz de Víctor Heredia impactó en mi adolescente hija.  El público, lo aplaudió de pié.

Piero
Piero, cuyo nombre verdadero es Piero de Benedictis, es un cantautor italo – argentino – colombiano, cuyas letras siempre tuvieron una carga poética y social sin ningún color político partidario. Mi hija vino al concierto por él. Ni siquiera tiene la mayoría de edad. Reunir diversas generaciones en las que de padres a hijos se transmite el gusto por determinados artistas es algo que no solo funciona con los astros del mainstrean como Paul o la pandilla de Jagger. Por ello agradecí que iniciara su segmento cantando sus temas clásicos y menos <<radicales>> como “Vengo”, “Juan Boliche”, “Todos los días”, “Pedro Nadie”, “Tengo la piel cansada de la tarde”, “Llegando llegaste”  y la infaltable “Mi Viejo”, pues le dio en la yema del gusto, aunque no pudo escuchar en directo “Miedo Niño” del álbum Canto a la Ternura  del año 1982 por más que, como buen padre, constantemente se la pedía a gritos entre una y otra canción, al igual que otros pedían sus favoritas. Pero no importa, pues esa noche ella pudo conocer otros temas, menos difundidos en nuestro medio y que en su momento lo mostraron más comprometido con la causa de la libertad cuando en los 70’s la cosa se comenzó a poner dura.

Piero
Piero no fue ni es un baladista o cantante pop. Su arte puede ser etiquetado en lo que se conoce como trova, aunque, como en el caso de León Gieco, nada impide que se le adscriba también al rock (tal vez un soft rock). Quizá, el hecho que sus canciones como la de aquella banda pionera del rock argentino, Los Gatos, se escuchen hasta el día de hoy en las radios de música del recuerdo, desdibujó su trabajo aquí en el Perú. Él se cataloga como un cantante libre, que canta lo que siente y dice lo que nadie quiere o se anima decir.

Cuando en julio de 1976 salió pitando de su casa tras un soplo amigo que le avisó que la tropa lo venía a buscar, no era miembro de partido político alguno (Hay muchos que han querido ver en la canción “Mi Viejo”, un tema hecho para Perón, conjetura que no tiene asidero. La canción la escribió pensando en que su padre en algún momento llegaría al estado en que describe la letra).

Estuvo fuera de su país cerca de cinco años, la mayoría de los cuales abandonó el canto. En un nuevo acercamiento a América del Sur, por motivo de una visita a su hijo, planificada para que ocurra en el Uruguay, sintió el calor de la gente y que su música no había sido olvidada como en algún momento lo imaginó.
Igual que el sol 
Que ilumina sin pedir explicación 
Igual que Dios 
Dios sos voz y es esa flor que se durmió. 

Ojalá, ojalá... Ojalá, ojalá 
Y de la mentira 
Necesito siempre ir a la verdad 
De la locura a la paz 
De mi carne a la libertad
Y de lo irreal 
Necesito siempre ir a lo real 
De la oscuridad a la luz 
De la muerte a la inmortalidad. 
Ojalá, ojalá... Ojalá, ojalá
Y si es con amor 
Con amor y amor por Dios lo haremos bien 
Si así no es 
Ese amor nunca traspasa una pared
...
Igual que el cielo 
Cielo que nos mira siempre con piedad 
Igual el sueño 
Sueño que despierta un pueblo al despertar 
Ojala, ojala... Ojala, ojala. 

El país somos nosotros 
América latina somos nosotros 
La capilla del hombre somos nosotros. 

Como decía Luther King 
'Tengo una ilusión' 
ojala nuestras acciones cada día 
sean una coherencia y una plegaria (Ojalá). 

Y que todos tengan más trabajo y libertad (Ojalá) 
que no duerman más chicos en la calle (Ojalá)
que nos amemos sin prejuicios (Ojalá). 

Que no nos dividan más con banderas (Ojalá) 
que la juventud recobre la esperanza (Ojalá). 

Ojalá, ojalá... Ojalá, ojalá...
Con Amor… Ojalá, Piero─

Tras su regreso a su patria en 1981, tuvo un recibimiento apoteósico en la edición del año 1982 del célebre B.A. Rock (Buenos Aires Rock), donde el piso del escenario en que se encontraba parado se llenó de claveles blancos arrojados por su público. Copó recintos y volvió a llamar la atención de los milicos que ya estaban de salida. Siguió grabando discos pero cada vez iba dejando espacio para otros proyectos que poco tienen que ver con las salas de grabaciones o los escenarios. Profundizó su vida espiritual al lado de quien fuera maestra y escritora difusora del yoga, Indra Devi, con la que desarrolló programas de ayuda social; también, dentro de la misma línea, creó ecogranjas para capacitar a adolescentes y jóvenes de pocos recursos económicos; en algún momento fue funcionario público de la provincia de Buenos Aires; apoyó el proceso de paz en Colombia país que lo prohijó como muestra de gratitud, de ahí su tres nacionalidades (Italiano por nacimiento, Argentino por haber llegado a ese país con sus padres cuando tenía menos de tres años y Colombiano por sus muestras de solidaridad con ese país en los momentos más difíciles de su historia).

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"Manso y tranquilo", Piero, B.A. Rock 1982

Luego de su repertorio más difundido, Piero pasó a hacer revisión de sus canciones más “revolucionarias” que no son otra cosa que canciones con una fuerte espiritualidad y respeto por la proyección del hombre, como es el caso de “Con Amor… Ojalá”, una suerte de salmo responsorial donde a cada deseo que se expresa se responde con una palabra que abriga esperanza: Ojalá. Para este momento ya está acompañado de León Gieco y Víctor Heredia. Cierra el espectáculo antes de los bises con la legendaria “Para el Pueblo lo que es del Pueblo”.

Son las 00.00 hrs. del día 12. Con el público cantando y puesto de pié, la noche termina con “Solo le pido a Dios” a trío, con León dando la pauta de cada verso para que nadie se quede sin entonar la canción.

Quise escribir este post porque luego de este concierto, aquel afán por querer conseguir entradas para los Stones sigue, pero la posibilidad de no poderlas obtener por un sold out inmediato ya no me agita, porque esta noche he escuchado uno de los mejores conciertos de mi vida. Habrá otra oportunidad, total son sus majestades satánicas y la vida les dará chance para que mis hijas, mi mujer y yo los veamos ¡Andá!

P.D. José, terminada la función, pasó al backstage, pues es colega de León y cuando este se enteró que estaba entre la audiencia lo quiso saludar. ¡Qué suerte, pibe!

Nota:
Al día siguiente de la victoria electoral que llevó a Mauricio Macri a la presidencia de la República Argentina, lunes 23 de noviembre, el diario La Nación publicó un editorial bajo el título "No más venganza", en el que le pedía sepultar la ansias de venganza de una vez y para siempre, en favor de los militares y civiles condenados, procesados y sospechosos que dieron cuenta de miles en la tenebrosa dictadura militar que azotó a ese bello país entre los años 1976 a 1983. El diario califica de producto de un "palabrerío" y "mentiras" la negra historia que todos conocemos.

El martes 24, los trabajadores del diario propalaron un comunicado rechazando rotundamente el tenor del editorial exigiendo la continuación de los procesos penales contra los responsables por lo crímenes de lesa humanidad, exclamando NO al olvido.

Como dice Gieco, todo está guardado en la memoria. No al indulto y punto final a la bestias de aquel infierno.

En caso que La Nación quite el editorial de su página web y quiera que el tiempo haga olvidar su vergonzoso intento, puedes leerlo aquí.
  
Fin de fiesta. "Solo le pido a Dios"
Sólo le pido a Dios 
que el dolor no me sea indiferente, 
que la reseca muerte no me encuentre 
vacío y solo sin haber hecho lo suficiente. 

Sólo le pido a Dios 
que lo injusto no me sea indiferente, 
que no me abofeteen la otra mejilla 
después que una garra me arañó esta suerte. 

Sólo le pido a Dios 
que la guerra no me sea indiferente, 
es un monstruo grande y pisa fuerte 
toda la pobre inocencia de la gente. 

Sólo le pido a Dios 
que el engaño no me sea indiferente, 
si un traidor puede más que unos cuantos, 
que esos cuantos no lo olviden fácilmente. 

Sólo le pido a Dios 
que el futuro no me sea indiferente, 
Desahuciado está el que tiene que marchar 
a vivir una cultura diferente
─Solo le pido a Dios, León Gieco─

Soundtrack:
El Fantasma de Canterville (tempo y letra original): León Gieco - 1976
Sobreviviendo: Víctor Heredia - 1984
Miedo Niño: Piero - 1982
La Memoria: León Gieco - 2001
Dulce Daniela: Víctor Heredia - 2000
Con Amor… Ojalá: Piero - 1985
El Fantasma de Canterville (tempo y letra álbum El Fantasma de Canterville): León Gieco - 1976
Razón de Vivir: Víctor Heredia - 1985
Solo le pido a Dios: León Gieco - 1978
Para el Pueblo lo que es del Pueblo: Piero - 1973

Texto y selección musical:
MAX MARRUFFO S.
Fotos:
www.lamula.pe, www.limavaga.net 


1 comentario:

  1. Muchas gracias por recordarme tan bella noche junto a estos tres grandes. Las dos pinturas que estuvieron sobre el escenario, fueron hechas por mí, como parte del homenaje a Mercedes Sosa, fueron las primeras dos de catorce que ya he realizado.
    https://www.facebook.com/Gustavo-Arte-y-Luz-en-t%C3%BA-vida-725113207577585/

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