domingo, 21 de julio de 2013

JULIO MES PATRIO. “SON PERUANOS Y SON BUENOS…”

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“SON PERUANOS Y SON BUENOS…”

Con esta frase nuestro querido Gerardo Manuel Rojas Rodó, conocido por todos nosotros simplemente como Gerardo Manuel, en su mítico programa de televisión “Disco Club”, solía presentar a la consideración de su público el trabajo de bandas o cantantes peruanos quienes gracias a ello lograron hacerse de un espacio en el gusto de la gente.

Ayer como hoy, al artista peruano le fue difícil obtener difusión en los medios del mismo modo que estos se la brindaban a los artistas extranjeros. Ayer como hoy, el rock nacional fue marginado y ello originó que se recurra a soluciones planteadas con buenas intenciones aunque equívocas. Gerardo Manuel, un veterano proveniente de las pioneras bandas de los años 60’s, consideró como un imperativo que su programa diera un espacio a la producción nacional sin necesidad que se lo exigiera alguna ley o disposición de los directivos del canal.

“Disco Club” si bien no fue el primer programa de televisión peruano en propalar clip’s de los éxitos musicales de moda, sí fue el primero (vía canal 7) especializado en la materia, y cuya existencia -al igual que otros en el resto del mundo- preparó la llegada del fenómeno de la “MTV” en los años 80’s, con la consecuente muerte de la estrella de radio”.

Con trucos rudimentarios que a mediados de la década de los 70’s permitía una incipiente tecnología televisiva, Gerardo Manuel se las ingeniaba para robarse -él mismo- la atención del programa, y más allá de los vídeos que propalaba, era el verdadero motivo por el cual, nosotros, sus incondicionales, evitábamos perdérnoslo cada tarde. Fui uno de aquellos adolescentes fanáticos de Gerardo que prefería retrasar la hora de visita a su chica para después del programa.

A él, en homenaje a sus 50 años de trayectoria artística, va este post en el que damos cuenta de una pequeña antología del rock nacional, con temas que, en su mayoría, fueron dados a conocer en “Disco Club” a lo largo de sus más de 20 años de existencia.

El grupo de canciones que aquí presentamos puede servir para tener una idea de cómo evolucionó el rock en el Perú en el período comprendido entre las décadas de los 60’s y 90’s, esto es, a lo largo de 30 años.

Jorge Botteri, una de las primeras figuras juveniles
que apareciera a inicios de los 60's con la onda
del Twist, antesala de la Nueva Ola peruana
El rockero peruano, al igual que sus colegas latinoamericanos, tras el impacto causado por mega estrellas como Elvis, Beatles o los Stones, que originaron en él un afán de imitación (desmedido), una vez repuesto de la conmoción, se volcó luego a la tarea de hacer que el rock se identifique con su realidad.

En este blog (El rock'n'roll en la Lima de "Día Domingo") hemos dado cuenta cómo en los años aurorales de esta música una generación de artistas locales, en su mayoría personas de edad madura habituados musicalmente a ritmos caribeños, con afán oportunista se subieron “al coche” de la novedad y trataron de imitar hasta el sonido de las estrellas estadounidenses que la radio y las películas de cine iban dando a conocer en nuestro medio. Estos “pioneros” fueron reemplazados por una pléyade de bisoños artistas adolescentes que, al igual que en otras partes del mundo, reclamaron para ellos, con carácter exclusivo, la difusión de aquel sonido revolucionario.

A partir de ese momento, con marchas y contramarchas, se comenzó a desarrollar en los países de Latinoamérica un rock de carácter local. Para ello resultó trascendental superar el prejuicio según el cual el rock’n’roll solo podía ser cantado en inglés.

En los 60’s, en el Perú como en Argentina y Chile, comenzaron a surgir “grupos” orientados a la música beat merced a la gran influencia que en dicha década causó en todo el mundo la Invasión Musical Británica, grupos que si bien grababan temas con letras en español, su temática era demasiado simple y trivial orientada sobre todo a recurrentes historias chico-chica o, en algunos casos, con letras sin sentido que solo pretendían dar rienda suelta a la algarabía y que para nadie podían tener un significado especial, salvo que -gracias a la mojigatería de aquel entonces- se le encontrara alguno.

Los Saicos
Este es el caso de “Demolición”, tema grabado en 1965 por Los Saicos, banda peruana formada un año antes e integrada por Pancho Guevara (batería), César Castrillón (bajo y voz), Erwin Flores (voz, guitarra rítmica) y Rolando Carpio (primera guitarra). La canción, a decir del propio Flores -su autor-, era utilizada en los ensayos para “calentar” o para meter “chongo” entre los amigos y cuando la grabó con sus compañeros, jamás imaginó que un par de décadas después, sería rescatada en Europa como un tema fundacional del punk rock.

La consigna con la que se formó Los Saicos (palabra que resulta de la eliminación de la letra “d”, Sádicos)*, fue “meter escándalo” gritando sus canciones antes que cantándolas para alborotar a la sociedad limeña. Demolición” fue influenciada por el tema surf de los Trashmen (USA): “Surfin’ Bird” (1962), que tampoco dice nada pero cuyo sonido y vocalización la hace agresiva. En la introducción de “Demolición” podemos escuchar el trémolo característico de las canciones surf al estilo de Dick Dale & His Delton’s.

“Demolición” apareció pocos años antes del golpe militar de Velazco y en una época muy distante a los años en que nuestra sociedad se vio agredida por la violencia. De haber aparecido justo en aquellos tiempos, no hubieran faltado voces denunciando que su letra era una apología contrarrevolucionaria o terrorista.

Unos años más tarde, entrados ya en los 70’s, algunos músicos todavía se debatían entre el dilema de escribir y cantar en inglés o hacerlo en español. En todo caso, ese dilema se planteaba teniendo a la vista el deseo de abrirse paso en el negocio de la música y bien sabemos que por aquel entonces tanto los Estados Unidos como Europa acaparaban el mercado discográfico. En esos días el rock sólo se escuchaba en inglés; mientras que el idioma español se identificaba con la denominada “música romántica” y la “afro latina caribeño americana” (Salsa). Todavía no despegaba a nivel internacional el rock argentino (aunque a nivel interno ya existía una verdadera movida) y la existencia del rock mexicano solo era evidente para los nativos de ese país.

We All Together
En el Perú, los hermanos Saúl y Manuel Cornejo habían formado una banda denominada We All Together contando con la participación de Carlos Guerrero, hijo del ingeniero de minas Manuel Apolinario Guerrero, dueño de la disquera MAG.

Saúl y Manuel para el año 1972 eran consumados músicos cuya trayectoria pasaba por haber formado la New Juggler Sound y Laghonía, bandas que pueden ser consideradas fundamentales en la evolución del rock en el Perú por el hecho que asumieron la música con un criterio más profesional  y desarrollaron un trabajo más elaborado.

Luego de haber tomado parte en la grabación de algunas canciones del álbum “Etcétera”, último trabajo producido por Laghonía, Carlos Guerrero les propuso hacer versiones de temas de Paul McCartney y la banda que éste apadrinara a finales de los 60’s con el nombre de Badfinger, y en ese año 1972 lanzaron al mercado discográfico peruano un cover de Carry On Till Tomorrow uno de los temas aparecidos en el álbum “Magic Christian Music”  de Badfinger (año 1970, banda sonora de la película “Un Cristiano Mágico” con la actuación de Peter Sellers y Ringo Starr). Este tema, versionado por We All Together gustó tanto que hasta el día de hoy se recuerda más en la versión nacional que en la de los Bad.

Carry On Till Tomorrow por We All Together puede ser considerada un hito en el rock nacional ya que con ella quedó demostrada la capacidad y calidad de los músicos peruanos. Era cuestión de agudizar la creatividad y originalidad, como dar el salto decidido al idioma español.

Álbum We All Together
(1972)
Sin embargo, We All Together, a decir de los hermanos Cornejo, fue un proyecto formado tan solo por la necesidad de grabar un material que tenían trabajado con carácter experimental (que fue el contenido del álbum We All Together donde apareceCarry On, Some people never know", "Tomorrow”, “Hey Revolution” [tema propio], entre otros)  y nunca hubo el afán de mantenerlo en el tiempo. Así, tras grabar otro álbum con canciones también en inglés pero todas de su propia autoría, y un mini play con canciones en castellano, WAT se disolvió y los hermanos Saúl y Manuel Cornejo continuaron con su búsqueda incansable y en los 80’s dieron luz a una banda (también con carácter experimental pero orientada a la música Disco) junto a las hermanas Malena y Nancy Calisto y Giovanna Reynaga: The Rollet’s, que impuso en mercado limeño la canción “Patinando”.

Al momento de lanzar el álbum del mismo nombre, We All Together estuvo conformado por Saúl Cornejo (guitarra), Manuel Cornejo (batería), Carlos Guerrero (voz), Carlos Solom (teclados), Ernesto Samamé (bajo).

Cabe anotar que en el mini play con canciones en español (año 1973), Saúl y Manuel Cornejo junto con Carlos Guerrero, bajo el mismo nombre de We All Together, grabaron la canción “Lo más grande que existe es el amor” que se constituiría en uno de los primeros temas de rock peruano más exitosos.

We All Together se disolvió en 1974, para luego ser retomado por Carlos Guerrero  a lo largo de 30 años.

Para comienzos de 1980, la movida rockera peruana se encontraba totalmente activa con bandas nativas presentándose en diversos escenarios de la capital y del interior del país. A comparación de las primeras bandas de la década de los 60’, sus integrantes en su mayoría habían recibido formación musical y habían sido influenciados por las grandes bandas estadounidenses o inglesas.

Frágil
Es el caso de Frágil, cuyo nombre hace homenaje a uno de los álbumes fundamentales de la agrupación británica de rock progresivo: Yes. Los miembros de Frágil componían y cantaban en español. Como en la movida argentina, ya muchos rockeros peruanos habían decidido que el rock nacional fuera cantado en nuestro idioma y bandas como Frágil prepararon el terreno para el boom del rock en español en los 80’s.

Frágil alcanzaría notoriedad y fama -más allá de sus seguidores incondicionales- con el tema “Av. Larco” que trataba sobre las noches de juerga en uno de los distritos más cosmopolita de nuestra ciudad capital: Miraflores. Las letras de las canciones comienzan a tratar temas más serios y reflexivos sobre hechos que resultaban evidentes para el público limeño y peruano en general. El adolescente nativo, gracias a que se cantaba en su idioma, comienza a gustar no tan solo de la buena música sino también de las letras de las canciones.

En la época en la que apareció “Av. Larco”, aún no se hacía patente la violencia subversiva de grupos terroristas como  “sendero luminoso”; la crisis económica con una inflación galopante aún no se desataba, por tanto, las preocupaciones del ciudadano capitalino eran otras.

Álbum Avenida Larco (1980)
Frágil se formó a mediados de los 70’s y su conformación histórica puede ser la integrada por Octavio “Tavo” Castillo, César Bustamante, Luis Valderrama, Harry Anton, Arturo Creamer y su vocalista y cara visible Andrés Dulude. 

A mediados de los 80’s se vivía ya en una realidad distinta. En pocos años nuestra sociedad quedó hecha trizas; en las principales ciudades de la república la violencia terrorista nos azotaba día y noche. Para rematar la situación, en la capital también comenzaron a tomar notoriedad bandas criminales como la de los retacos, los pitufos, los destructores y los injertos. Como preludio a esta pesadilla, en los primeros 80’s, la ciudad de Lima fue testigo de fugas y tomas espectaculares de establecimientos penales. La incipiente democracia, tras un largo período de dictadura militar, no se mostraba ante los ojos del ciudadano como apta para enrumbar a este país hacia el desarrollo social y económico. El resultado de todo esto provocó una fuerte sensación de desánimo y desesperanza en la población. Comenzó la ola migratoria hacia el extranjero, pues nadie creía que el Perú fuera un país viable.

Nuestros ojos y oídos estaban ya acostumbrados a ver y escuchar de todo. Los medios de comunicación se esmeraron en mostrarnos escenas de violencia y muerte. Desayunábamos, almorzábamos y cenábamos violencia televisada. Ante el mundo Perú era sinónimo de violencia y descomposición. Para aquellos aciagos días, el peruano se reconocía como integrante de una sociedad violenta.

Desde los años 70’s la música folklórica y la música latinoamericana había ganado muchos adeptos y el rock peruano experimentaba con la fusión de sonidos. Instrumentos eléctricos que caracterizaban la naturaleza global del rock se mezclaban con instrumentos acústicos característicos de los países andinos. El sonido de zampoñas, quenas y charangos se hacían cada vez más familiares. El rock por su parte hacía tiempo dejó de identificarse con cierto sector o “clase” social. En los denominados barrios populosos de la capital existía una movida rockera muy activa, sobre todo en la corriente subterránea (punk, hard rock y otras hierbas).

Es en este panorama que aparece una banda que practicaba la música folklórica y el rock fusión cuyo nombre emparentaba socialmente con nuestra realidad y se alejaba de referencias abstractas: Del Pueblo... Del Barrio, hijos ilustres del distrito de La Victoria, liderados por el músico Piero Bustos.

Del Pueblo... Del Barrio lanza en 1983 el tema “Escalera al infierno” título que en oposición hace referencia al clásico de la banda británica Led Zeppelin, “Escalera al cielo”.

“Escalera al infierno” se nos antoja como una suerte de “retablo” musical de la situación social existente en el Perú en los años 80’s, descrita líneas arriba. No es una canción con tinte político, sino de crítica social, que muestra nuestro infierno lleno de corrupción, drogas, alcohol, delincuencia y depravación. En comparación con “Av. Larco”, “Escalera al infierno” es menos descriptiva y más introspectiva. Con un sentido rockero resaltan aires andinos y afroperuanos.

La difusión de “Av. Larco” y “Escalera al infierno” se benefició con la aparición de clip’s especialmente rodados para dichas canciones, los cuales constituyen los primeros vídeos comerciales del rock peruano.

Piero Bustos
La década de los 90’s encontró a un Perú más consciente de su identidad y de su realidad pero dispuesto a dar la lucha para salir de su estancamiento. Las masas migratorias que llegaron a la capital procedente del interior del país cambiaron totalmente y para siempre la imagen de Lima y otras ciudades de la costa. La cultura “oficial” tuvo que reconocer la existencia de manifestaciones populares fuertemente arraigadas en los nuevos vecinos de las grandes capitales. En el caso de Lima, la ciudad creció de manera exorbitante en sus extremos que vinieron a denominarse peyorativamente como “conos” y la fuerza laboral y el movimiento económico que saturaba la ciudad provenía de estos lugares. La idiosincrasia peruana, hija de la informalidad y la creatividad comenzó a ser tratada en las canciones, libros y programas de televisión.

En el campo de la música, en las radios se escuchaba salsa, rock en español, cumbia tropical andina (mal llamada chicha). En los 90’s, la música romántica comenzó un paulatino declive, como también la música anglosajona. El rock se escuchaba mayoritariamente  en español y en la meca del show bussines, Estados Unidos, comenzaron a aparecer artistas latinos, lo que provocó una mayor  actividad de artistas en los países de Sur América.

Las letras de las canciones de rock peruano hacía tiempo que volvieron su atención a lo que somos y a nuestra realidad. Con fusión o sin ella, su sonido mostraba cierto tinte característico, nunca más evidente que en “Triciclo Perú” uno de los temas emblemáticos de una de las bandas más importantes de la historia rockera del Perú, Los Mojarras.

La aparición en escena de Los Mojarras coincidió con la producción de telenovelas o sit-com locales que trataban la realidad cotidiana de nuestra sociedad y que en varias ocasiones se musicalizó (y benefició) con sus canciones. Así, “Triciclo Perú” fue la canción característica de la teleserie “Los de Arriba y los de Abajo” (de Michael Gómez, año 1994) que además satirizaba a la clase política de aquellos años y que tuvo un gran éxito e impacto. “Triciclo Perú” formó parte del álbum “Ruidos de la Ciudad” y el tema fue considerado el mejor de aquel año.

Tal vez la voz poco trabajada pero sentida y sincera de Hernán Condori, conocido artísticamente como “Kachuka” (“eso no se le hace a un poeta”) revistió de más realismo a “Triciclo Perú” que para mi gusto es la canción de rock más auténticamente peruana.

La formación histórica de Los Mojarras puede ser la conformada por Hernán “Kachuka” Condori (voz), Ricardo Centeno (guitarra), Felipe Ascárate (bajo), Ismael Carhuanina (batería), Jorge Bravo (timbales).

Kachuka
A la fecha en que publico este post, se debate la posibilidad de aprobarse una Ley que exige a los medios de comunicación radial y televisada se otorgue cupos o espacio obligatorio al rock peruano, iniciativa legislativa que ha encontrado fuerte resistencia en organizaciones como la Asociación de Prensa, Radio y Televisión del Perú, que considera que atenta contra normas constitucionales que garantizan la libre empresa y la libertad de expresión.

Un comunicado difundido en la últimas semanas del mes de julio del presente año, da cuenta que el rock no goza de la aceptación o interés de los consumidores y que está muy por debajo de la cumbia. Aunque no lo señala el comunicado, da a entender que esto viene sucediendo debido a su falta de “calidad”.

No creemos, en lo absoluto, que la cumbia sí tenga “calidad”, pero sí creemos que la forma cómo se gana los espacios y la atención del público consumidor no es a punta de leyes sino de creatividad, originalidad, buen gusto y mucho arte.

Si hay algo que caracteriza al rock como medio de expresión, es su carácter marginal, nunca sometido ni asociado al sistema. Desde la época de los pioneros como Elvis, pasando por los Beatles, Stones, Zeppelin, AC-DC y demás, fue el propio peso de su material quien les garantizó un espacio en el gusto de la gente, sea focalizado o generalizado, no una ley. La calidad no se obtiene a través de normas jurídicas.

Estoy seguro que el músico nacional  no necesitará de una ley que le garantice la difusión de su trabajo sino su propio esfuerzo por mejorar, y ello le abrirá las puertas de los medios.

Debemos recordar también que el rock ya dejó hace mucho tiempo de copar el interés de la gente en todo el mundo, hoy son los gadgets, las redes sociales y otras cosas las que atraen el interés del adolescente. La vida cambia, todo cambia, pero sin duda fue la baja calidad de la música que hoy se hace, en general,  lo que ayudó a que se de esta realidad.

Por último quiero mencionar que las bandas y temas compilados son producto de una selección arbitraria. Las omisiones aquí no son un olvido. Somos conscientes de la trascendencia que han tenido en el desarrollo del rock peruano bandas como Traffic Sound, Pax, la infinidad de bandas subte, artistas como Daniel F, Micky Gonzales, Pedro Suarez Vertiz y su banda Arena Hash en otras orientaciones musicales que forman parte de ese árbol frondoso en que se convirtió el rock. Lo que hemos querido es solo resaltar ciertas características y las canciones escogidas se prestan (creo yo) a ello.

Referencias:

(*) También se dice que el nombre de Saicos proviene de una deformación de la palabra Seiko, nombre de una conocida marca de reloj pulsera.

¡VIVA EL PERÚ CARAJO!

video
"Escalera al Infierno"
Del Pueblo... Del Barrio

Soundtrack:
Demolición
Los Saicos
1965

Carry On Till Tomorrow
We All Together
1972

Av. Larco
Frágil
1980

Escalera al infierno
Del Pueblo, Del Barrio
1983

Triciclo Perú
Los Mojarras
1994

Fuente consultada, Libro Días felices - Sótano Beat. Rock and Roll, Twist, surf, a-gogó, enfermedad, cumbia beat, psicodelia y otros sonidos juveniles entre 1957 y 1983: Diego García H., Hugo Lévano, Luis Berrocal y otros. Ediciones Contracultura. Lima - Perú. 2012. De venta en CONTRACULTURA LIBRERÍA Y SALÓN DEL COMIC. Av. Larco 986, Miraflores, Lima, Perú.






Post reeditado en 10 - 07 - 2014

Texto, compilación y mezcla musical por:
MAX MARRUFFO S.